Menú

Bob Dylan y los tiempos modernos

21 de septiembre de 2006

Qué podría yo escribir de Bob Dylan sin que se me cayeran los dedos de vergüenza… El fenómeno Dylan es algo escrito y reescrito en todas las publicaciones musicales de prestigio, alabado entre el mundo de la intelectualidad y siempre presente en cualquier documental sobre la historia de la música en el siglo XX. Lo que pueda yo decir sobre este hombre sería tan sólo la punta de un gran iceberg.
BobDylanY es que en este sentido Dylan es una gran montaña oculta entre el género Folk, y aunque en un principio empezó como eso, es absurdo quedarse con esos primeros discos (Freewheeling’ Bob Dylan, Highway 61 Revisited, Blonde on Bonde…. No hay palabras para describirlos. O hay demasiadas…) e ignorar el resto de la carrera de este músico de Minnesota, que por sus más de 40 discos merece el reconocimiento de ser más que un buen músico, y de que se le tengan en cuenta, no sólo sus primeras joyas, sino también su trabajo más reciente, Modern Times , un trabajo que realmente me ha fascinado, quizás porque soy amante del buen blues, o a lo mejor porque en realidad soy, cada vez más, un ferviente admirador de Dylan.
Aprovecho, con honor para mí, para elegir Thunder On The Mountain, una de las canciones de Modern Times, como canción de esta semana. Aprovecho también, ahora que ya solucionamos el problema de Goear, para insertar la canción como cierre de esta anotación. Ustedes la disfruten.

El mejor guitarrista del mundo

30 de agosto de 2006

Antes de que caigan las críticas sobre mí, déjenme expresar mi postura.
Soy un enamorado de la música, eso lo habrán podido notar todos áquellos que hayan estado leyéndome durante estos meses que lleva la bitácora en activo. Concretamente, soy un gran admirador de la guitarra, tanto eléctrica como clásica. Y bueno, uno de los métodos que siempre he utilizado para conocer buena música, además de los consejos de gente de confianza, ha sido meterme de lleno en listas y rankings sobre todo tipo de aspectos en la música: Que si el top de las 500 mejores canciones de la historia del rock, o la lista de canciones más escuchadas y las mejor puntuadas por mí o cualquier otro bloguer.

Pero uno de los debates (porque en realidad son eso, gente debatiendo con otra gente con la que nunca llegará a una conclusión) que más me ha llamado la atención desde siempre ha sido el que intenta nombrar a un guitarrista, por la música que ha hecho o ha interpretado, como el mejor guitarrista del mundo. En muchos foros, como el que pueden encontrar en el enlace anterior, se discute hasta la saciedad sobre guitarristas. Muchos incluso intentan establecer algunas pautas, características diferenciadoras, en un guitarrista. Normalmente, se suele evaluar a estos músicos:

  1. Por un lado, por su técnica, es decir, por la dificultad de ejecución de sus maniobras y la velocidad cuando las ejecutan. Este punto, en realidad, es una careta, porque dispuestos a cuestionar (y pasándonos al lado oscuro, el lado del subjetivismo) ¿quién dijo que la técnica es un punto importante para decir qué guitarrista es mejor? (Ojo, que no lo estoy negando, yo sólo cuestiono, que es más fácil ^_^)
  2. Por el otro, y esta característica es la que más controversia produce, es la capacidad artística del guitarrista. Para que se entienda, cuál de ellos compone mejores canciones. Es normal entonces que haya tantos desacuerdos en este aspecto. Todos los debates cuya esencia última sea el arte se hacen infinitos, os lo puedo asegurar. Pero de arte (en general) ya hablaré otro día, cuando me vea capaz.

Sin embargo, a pesar de que yo dude, al igual que otras muchas personas, de que sea posible determinar cuál es el mejor guitarrista (hay algunos de ellos que no se pueden comparar, que son cualitativamente distintos. ¿O alguien es capaz de comparar a Paco de Lucía con Jimi Hendrix?), estoy en desacuerdo con todos áquellos que pregonan por ahí la inutilidad de este tipo de debates: «Estas discusiones no sirven para nada. ¡Nunca llegaréis a una conclusión!».
De acuerdo, es verdad. Cada uno de nosotros tenemos nuestros gustos musicales, y posiblemente no cambiaremos de opinión (aunque tal vez sí). Pero ¿y la cantidad de nombres que aparecen en estas discusiones?¿Saben cuánto se aprende de música y grandes músicos en estos meollos? Un conocido mío sentó cátedra en este aspecto cuando me dijo: «Amigo, lo importante de un barco que avanza sobre el mar buscando el horizonte, no es si llegará algún día a tocar la línea que separa mar y cielo, posiblemente no lo hará. Lo importante es que avanza mientras lo busca.»

Yo, mientras navegaba (y aquí se unen metáfora y concepto), encontré el que, para mí, es uno de los mejores guitarristas del mundo (e insisto, no me gustaría encontrar comentarios diciéndome que no tengo razón, porque esto significaría que no he explicado bien mi postura, o no me han entendido). Se trata de Steve Vai, que tal vez muchos conocerán por el famoso G3.
Aprovechando este post sobre música, y ya que nombro a este virtuoso (técnica) guitarrista y gran compositor (arte), elegiré unas de sus canciones, Tender Surrender, como canción de esta semana (retomando así esta sección que ha estado presidiendo Eric Clapton durante casi todo el verano). Una canción, que sin dudarlo, me gustaría escuchar al menos una vez más antes del fin del mundo…(Tranquilo q256, no me he olvidado de ti 🙂 )

Eric Clapton, the Slowhand

6 de julio de 2006

Una de las pintadas que se podían encontrar en Londres cuando Clapton saltó a la famaNormalmente, cuando escribo la anotación que presenta a la canción de la semana, suelo informarme antes del grupo o músico del que voy a hablar porque, como podréis imaginar, no soy precisamente una wikipedia andante.
En esta ocasión, al buscar información (biografía, discografía, influencias…) acerca de Eric Clapton, me he quedado estupefacto, pues la carrera profesional de este maestro del blues es simplemente alucinante, arrolladora. Desde luego, ahora puedo decir sin miedo que este hombre es una de las figuras más importantes del rock y del blues de la historia.
Y no es tan sólo porque este señor de la guitarra seguramente necesite una habitación para guardar todos los premios que ha ganado o porque es muy posible que haya vendido más de 20 millones de discos en todo el mundo. No, estamos hablando de mucho más que eso. Nos encontramos con todo un fenómeno musical, ante varias etapas, cientos de colaboraciones y un músico que siempre ha ido contracorriente (su adicción la heroína, la muerte de su amigo el gran Jimi Hendrix, su adicción al alcohol, la muerte de su hijo de 4 años o el accidente de algunos de los miembros de su equipo de gira, donde también murió SRV, son motivos más que suficientes como para retirar a más de uno).

Una de las curiosidades que siempre he tenido, pero que por ahora no he conseguido satisfacer, es el porqué de su apodo, Slowhand (mano lenta). La verdad es que he leído varias teorías:

  1. Una de ellas dice que su apodo es debido a que en sus primeros conciertos, solía romper las cuerdas de la guitarra y tardaba un buen rato en poner cuerdas nuevas. De ahí que la gente se impacientara y lo llamara Slowhand.
  2. Según mi amigo Javier, Eric Clapton solía tener dificultad pagando las copas en los bares en los que actuaba. ¿Será esta anécdota la consecuencia del cabreo de algún barman?
  3. Otros, sin embargo, atribuyen su apelativo a la velocidad con la que toca la guitarra. Bueno, no es un hombre que haya destacado por sus rifs vertiginosos, pero no creo que Slowhand sea tampoco lo más apropiado…

Sea como sea, está claro que se merecía su pequeño homenaje en este rinconcito de la red. Así que he escogido (después de dudar mucho, pues hay muy buenas canciones) su canción Steady Rollin’ Man, que publicó en su disco 461 Ocean Boulevard, como canción de la semana:

Built to Spill

15 de junio de 2006

builttospillBuilt to Spill son de Idaho (noroeste de EEUU) y son considerados por muchos como una de las referencias del indie norteamericano en los últimos años. Liderados por el guitarrista y cantante Doug Martsch, es uno de los pocos grupos que pueden presumir de tener detrás una gran discográfica (Warner Bros) que les permite, por contrato, una enorme libertad para sus creaciones.

En principio Martsch tenía la idea de cambiar de músicos tras la grabación de cada álbum quedando él como único miembro fijo del grupo. Lo hizo así tras grabar el primer LP, pero para la grabación de «Perfect from now on», su tercer disco (el primero con Warner), ya había una formación fija (Doug Martsch, Scott Plouf, Brett Nelson y Brett Netson). Con ellos hizo su mejor obra y es que «Perfect from now on» (Perfecto de ahora en adelante) es eso mismo: perfecto de principio a fin. En los 54 minutos que dura no hay ninguno desechable. Cada canción es un desarrollo de mínimo 5 minutos en los que el grupo deambula entre melodías pop, riffs pegadizos y mareas de guitarras distorsionadas, todo ello acompañado por la peculiar voz de Doug Martsch.

Como ya he dicho antes, al disco no le sobra nada, por lo tanto la elección de la canción de la semana ha sido casi al azar. He escogido «Out of site» para que amenice vuestros próximos 7 días. Espero que os guste.

Enlaces Relacionados:

Silvio Rodríguez: Aprendiz de brujo

1 de junio de 2006

SilvioHay un dios indiscutible en eso de la canción protesta, en todo aquello del hombre con guitarra en mano, un micrófono y un foco iluminando su cara. Y ese hombre, no podía ser de otra forma, es Silvio Rodríguez.
Nunca había hablado en este blog sobre cantautores. Hace ya un par de años que no los escucho demasiado.
Muchos de ellos resultan repetitivos. Todos intentan parecerse al que un día se autodefinió como un aprendiz de brujo de la música. Y ninguno lo consigue.

Y es que Silvio no hay más que uno. Como si de un Bob Dylan de la canción de autor y la música latinoamericana se tratase, este poeta y autor de más de 1000 canciones resulta difícil de escuchar al principio.
Su voz a menudo parece como un hilo a punto de romperse y desafinar, pero nunca lo hace. Siempre acaba estremeciéndome.
Voz y guitarra, guitarra y voz. Nunca he visto a ambos tan unidos como cuando reproduzco alguna de sus canciones, y nunca he escuchado una guitarra tan delicada y desgarradora a la vez. Sus melodías, sus arpegios, sus letras… Un profesor me dijo una vez que la poesía consiste en decir mucho con muy poco. Y en eso, Silvio Rodríguez gana en todas las comparaciones con otros músicos. Pocas palabras, mucho significado. Pocos acordes (aunque algunos movimientos son bastante complicados), mucha música.

La discografía de Silvio es amplia, y me siento muy orgulloso de haberla escuchado casi por completo. A mi gusto, sus mejores trabajos son: Días Y Flores (Aquí rebautizado como Te doy una canción a causa de la censura), Al Final De Este Viaje y Silvio (que forma parte de la trilogía con su nombre, Silvio, Rodríguez y Domínguez)

En cuanto a sus canciones, podría poner 20 de ellas como canción de la semana y aún me faltarían muchas más. A continuación pondré una lista de algunas que, para mí, son una representación paradigmática de lo que es Silvio (Todas las canciones son Elinks. Haz click en ellas si quieres descargarlas):

11 canciones. Faltan muchísimas. Muchas de ellas me ha dado pena no ponerlas. Pero hay una, que para mí es la mejor y no está en la lista: Pequeña Serenata Diurna, mi canción de la semana:

Enlaces Relacionados:

  • Silvio Rodriguez en la Wikipedia: Interesante artículo, que recoge toda la trayectoria del artista cubano.
  • El Blog de Silvio Rodríguez: No de él, sino sobre él. Un blog exclusivamente sobre las canciones de Silvio. En él podrás encontrar las letras de sus mejores canciones, podrás escucharlas, y leer la explicación de cada uno de los textos.