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El instrumento más triste

12 de diciembre de 2005

armonica1Hace ya unos años que decidí adentrarme en el mundo del blues y empezar a escuchar su sonido, pero si algo tengo que destacar de este género de tristezas, es la importancia que la armónica, un instrumento aparentemente sencillo y con muchas limitaciones, ha aportado a la llamada “música del diablo” y a sus diferentes evoluciones, como lo son el rock&roll y el soul.

Y es que debajo de este instrumento de viento, se encuentran muchas más notas musicales de las que parece. Para empezar, y aunque se pueden encontrar muchos más tipos (trémolo, octavas… ), distinguiremos entre dos armónicas:

  • La armónica cromática (en la imagen). Se trata de un modelo cuya principal característica es que posee un botón, que al ser pulsado, baja medio tono la nota que se esté soplando (o aspirando). Posee 12 agujeros, por lo que podemos conseguir un total de 48 notas diferentes. Es muy usada en el jazz y en la música clásica. En un principio, es más complicada de usar que la armónica diatónica. Como curiosidad, os puedo decir que es la que usa Bob Dylan en sus conciertos, y aunque hay gente que dice que no sabe soplarla, yo creo que ha definido un estilo diferente de tocarla.
  • La armónica diatónica. Es la llamada armónica de blues y contiene 10 agujeros. Su propiedad más peculiar es la de la ausencia de semitonos. Las 20 notas que puedes tocar con ella son naturales. Sin embargo, y aquí está lo difícil del asunto, un armonicista experto es capaz de ejecutar 32 notas diferentes con ella.

Hay algunas técnicas para conseguir bajar medio tono la nota que produce cada una de las lengüetas de este instrumento (menos las notas fa y mi, que sólo difieren justamente medio tono de sus antecesoras). Una de ella se llama bending, y consiste, como su propio nombre indica, en doblar la nota para que baje medio tono. Esta técnica es un poco complicada (yo aún sólo consigo dominarla en algunos agujeros), ya que debes hacer que el aire salga por la lengüeta opuesta a la dirección en la que tocas. Me explico:
Cada agujero tiene dos lengüetas, una que suena cuando soplas, y otra que suena cuando aspiras. De los agujeros 1 al 6, las notas aspiradas de cada agujero son mayores que las sopladas. El truco consiste en aspirar creando resonancia en tu boca, de forma que el aire entre con más presión en el agujero correspondiente y bloquee la lengüeta, obligándole a salir por la otra lengüeta del mismo agujero. Como veis, esta técnica requiere una agilidad considerable en la boca del ejecutor.
En los agujeros 7 a 10, las notas más elevadas son las sopladas, por lo que el bending se hace de forma opuesta, soplando en vez de aspirar.

Respecto a qué armónica elegir, si quieres empezar a tocarla y no sabes cuál escoger, yo recomiendo la Hohner harp Pro en tonalidad C (do). Es bastante dura y puedes forzar las notas más que otros modelos sin preocuparte de que puedas romperla (un bending muy agresivo podría partir la lengüeta). Además de esa, tengo otras dos, una Hohner Blues Harp en C , y otra igual, pero en D (re). Estas últimas me gustan más porque su esqueleto es de madera, por lo que su sabor es más agradable, aunque reconozco que son un poco más duras de tocar.

Si queréis saber más sobre armónicas, yo recomiendo encarecidamente la web Mundo Armónica. ahí podréis leer, escuchar y ver muchas cosas sobre este instrumento, el instrumento más triste.

La mejor canción de la historia

12 de diciembre de 2005

Hace relativamente poco, la revista Rolling Stone publicó una lista con las que, para 172 músicos y críticos de todo el mundo, eran las mejores 500 canciones de la historia.
Cada vez que alguna de las revistas musicales más vendidas hace algo parecido, el mundo empieza a temblar y comienzan a salir quejas y quejas de debajo de las piedras: “Cómo habéis podido dejar fuera esta canción ¡por Dios!” o “¡Pero si esta canción es lo peor!” se puede leer en cientos de comentarios que aficionados a la música hacen sobre la lista.
Y es que cuando se dice que Like a Rolling Stone de Bob Dylan es la mejor canción jamás escrita se está hablando demasiado deprisa. Y no es que esta canción sea mala, al contrario, es una canción mítica, que ha influido tanto en el mundo de la música (más bien del rock, seamos exactos) como Gauss influyó en las matemáticas. Pero no se trata de eso.
Para empezar, habría que plantearse si realmente hay una “mejor canción del mundo”. Yo creo que todos vosotros tenéis una “mejor canción del mundo”. Es más, yo tengo muchas “mejores canciones del mundo”, que se van turnando dependiendo del momento en que viva.
Entonces, ¿quiere decir esto que no hay canciones mejores que otras, que todo depende de los votantes que hagan la lista?Quizás sí, y quizás no. Esto forma parte de otra discusión que algún día plantearé. Mientras tanto os dejo con los 10 primeros puestos:

  1. Like a Rolling Stone – Bob Dylan
  2. (I Can’t Get No) Satisfaction – The Rolling Stones
  3. Imagine – John Lennon
  4. What’s Going On – Marvin Gaye
  5. Respect – Aretha franklin
  6. Good vibrations – The Beach Boys
  7. Johnny B. Goode – Chuck Berrry
  8. Hey Jude – The Beatles
  9. Smells Like Teen Spirit – Nirvana
  10. What’d I Say – Ray Charles

Y para vosotros, ¿cuál es la mejor canción de la historia?