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Mi primer huracán

27 de agosto de 2011

Hurricane Irene Makes Landfall in North Carolina

Hoy no he parado de contestar correos, chats e incluso el teléfono preguntándome sobre Irene. Me resulta curioso que le pongan un nombre de mujer a un huracán que va por ahí poniendo a un puñado de ciudades patas arriba. Supongo que es una manera de mediatizar este tipo de fenómenos meteorológicos. Desde luego la estrategia de marketing da resultado, no sólo por el alcance que ha conseguido tener la noticia, sino también por las consecuencias de ir declarando alarmas en cada una de las ciudades por las que pasa. Y lo digo porque hoy Kristle y yo hemos ido al supermercado buscando pilas, por si nos quedábamos sin luz. Uno de los problemas de tener vientos huracanados durante un fin de semana es la posibilidad de que un árbol caiga sobre el tendido eléctrico. Y claro, hasta que no remita el temporal no es posible reparar las posibles averías, por lo que podría quedarme sin electricidad durante dos días. Pero como comentaba, parece que esto de declarar alarma a causa del temporal pareciera más una estrategia de marketing que otra cosa, pues cuando fuimos al supermercado no quedaban ni pilas ni agua. Al igual que en la pelis, toda la ciudad ha ido corriendo al supermercado a conseguir provisiones.

Afortunadamente a mí sólo me tocará pasar un fin de semana en casa encerrado deseando no quedarme sin luz (y sin conexión). Aunque en la mayoría de los casos todo quede en anécdota, sí que es verdad que el clima aquí en USA es mucho más radical que lo que conocí en Andalucía. En un mismo día puede haber 2 tormentas separadas por varias horas, y el resto del día hacer un solazo que te mueres. Y ni hablar de todos los desastres que últimamente ocurren en la zona Sur de la costa Este. Yo ya llegué aquí con el pensamiento de que el clima iba a ser una barrera más difícil de superar que incluso la del idioma. Y todavía no ha empezado a nevar…

Los informáticos, o cómo destrozar una gran serie

1 de diciembre de 2007

Tuve una gran oportunidad y la desaproveché cuando estuve en el Evento Blog. Sí, porque me quedé con las ganas de preguntar algo de suma relevancia al Director General de La Sexta, Juan Ruiz de Gauna: ¿Cuándo empezarán a emitir series en versión original subtitulada las televisiones de este país? ¿Cuándo podremos ver en los cines los grandes estrenos en la lengua original de la producción? Y lo más importante, ¿cuándo dejaremos de destrozar las series extranjeras con doblajes que rozan lo esperpéntico?

Escena de The IT CrowdLo digo porque la semana pasada, el sábado, se emitió en Canal+ (una cadena, que por otro lado, acostumbra a emitir algunos de sus contenidos en VO) el primer episodio de Los Informáticos, que es como le han llamado a The IT Crowd aquí en España. Y bueno, la reacción (la de acercarse una papelera rápidamente para no manchar el suelo) no ha tardado en llegar:

” Lo he visto, en parte, porque no he podido soportarlo completo, y solo puedo decir una cosa, que doblaje mas malo!!!!
y ademas, han escogido unas voces que no pegan nada con los personajes….
esto deberia considerarse un crimen… ”

Uno de los múltiples comentarios en meneame

Y es que no es para menos. Yo mismo estuve echando un vistazo al episodio y la serie ha perdido todo el sentido, toda la gracia, en parte porque no han respetado ni la entonación en los diálogos ni el parecido de las voces.
Pero no es un caso aislado. El doblaje de casi todo lo que llega a este país es una actividad común aquí en España. El tema del doblaje vs contenido subitulado es algo que da mucho para discutir. Pero desde luego, hacer un doblaje tan lamentable no hace nada más que darle más credibilidad a los defensores de ver las series en versión original.

Enlaces relacionados:

La lengua popular, un mes después

23 de octubre de 2007

La lengua popularComo seguramente muchos sabréis, y si no pues que quede claro, soy uno de los muchos fanáticos de Andrés Calamaro que fululan por la red. No soy el que que más (Dios me libre de retarme con los camisetos y con su Trivial de Andrés), pero sí puede decirse que conozco la trayectoria musical de este argentino a la perfección.
Y bueno, ya hace más de un mes que su último disco, La Lengua popular, salió a la venta y me gustaría comentarlo un poco. Más que nada para que mis impresiones queden en este blog y pueda recordarlas dentro de un tiempo. Digamos que ésta es una anotación para mí (como otras muchas otras) que también comparto con vosotros.
Y me he esperado a comentarlo porque quería escucharlo una y otra vez, conocer cada una de las notas de cada una de sus canciones antes de escribir nada. Lo he escuchando tanto durante un mes que mi cuenta de lastfm (gosku26 para el que guste) ha sufrido ligeros cambios, mostrándome todo el disco en los primeros puestos de canciones más escuchadas.

Además, también he ido leyendo y escuchando cada una de las entrevistas a Calamaro que han ido apareciendo en Camisetas. En ellas, se habla sobre todo de su vuelta al rock&pop después de pasar por etapas más folclóricas y líricas que muchos de sus fans criticaron.
Digamos que, en principio, su último disco es una continuación de ese Alta Suciedad elegante de 1997, donde la canción con estribillo era casi una obligación. Sin embargo, hay que entender que el Andrés de La Lengua Popular es una evolución que incluye todos los discos comprendidos entre Alta Suciedad y su último trabajo, y no se puede (ni se quiere) ignorar la estupenda gama de sabores musicales diferentes que Calamaro nos ha dado en los últimos 10 años. porque el rock no es rock si no es blues, de la misma manera que no es rock si no es jazz, y tampoco si no es tango.
Y no hay mejor manera de aprenderlo que escuchando El Salmón, quizás el disco más rock de AC, precisamente porque en él hay temas de mambo, rap, tango, blues, jazz, cumbias, reagge, rancheras, versiones de otros artistas e incluso música experimental.
En definitiva, que sí, que quizás La lengua popular es un punto de inflexión en la carrera de Calamaro y uno de los discos más populares, pero no es la vuelta de Andrés Calamaro porque él nunca se fue.

    Enlaces...

  • Ayer, después de casi 20 horas entre aviones y aeropuertos, llegué por fin a Chicago, donde permaneceré durante 3 semanas. Mis coleguis me han dicho que haga muchas fotos, pero tampoco se trata de un país exótico. De todas formas iré escribiendo y mostrándoos algunas cosas que me parezcan interesantes. # (3)

Los efectos especiales también son arte

12 de julio de 2007

El martes fui a ver Transformers, una película que mi amigo Madonna y yo llevábamos esperando un tiempo, incluso antes del estreno del trailer allá por abril del año pasado.
Y bueno, la verdad es que la película me encantó. Es de esas películas que alternan momentos de risas con las denominadas por Jorge “escenas ¡ohhhh….!”.
Pues hoy quería hablar precisamente de esos planos de unos pocos segundos de las películas actuales que nos dejan boquiabiertos a muchos e indiferentes a otros, y he aquí mi visión de este tema:
De todos es sabido que el cine español dispone de presupuestos muy bajos para la producción de sus películas. Eso, y en consecuencia la imposibilidad de pagar a profesionales adecuados, ha provocado que en España los efectos especiales en las películas brillen por su ausencia si comparamos las películas españolas con las estadounidenses. Sin embargo, no termino de comprender ese complejo de inferioridad (en cuanto a posibilidades) que ha llevado a expandir la idea de que las películas con muchos efectos especiales generados por ordenador son, para empezar, una bazofia, y luego ya veremos…

Transformers

Porque crear una escena donde un androide alienígena atraviesa un edificio de lado a lado partiéndolo en dos supone varios meses de trabajo, cientos de profesionales y varios millones de dólares para unos pocos segundos de metraje. Y vale, eso no convierte una película en buena de forma automática, pero es (o debería ser) un plus, algo a tener en cuenta cuando vayamos a nuestras respectivas cuentas de filmaffinity a votar el vídeo.

Es por eso que reivindico el respeto y la consideración a todos esos profesionales que trabajan en el diseño de efectos especiales por ordenador, no sólo por su gran cantidad de esfuerzo en tiempo y dinero, sino también por su esfuerzo intelectual y artístico, ya que a veces parece que se nos olvida que esos robots, esos modelos, esos movimientos y esas transformaciones han tenido que salir de la cabecita de lo que yo considero un verdadero artista.