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  • En el curro usamos Windows XP, 2000 o NT, según el puesto. Ahora, en atención al cliente, suelo tener de 6 a 10 ventanas abiertas al mismo tiempo pero cuando estaba en soporte técnico la cifra podía aumentar hasta superar las 15 ventanas abiertas. Me ayudaría mucho que la barra de tareas de windows contara con esta opción. Lo agradecería mucho más que en Firefox. # (0)

Matar de mentira

4 de enero de 2006

Aún recuerdo cuando tenía 8 años y estaba en la escuela. Una de mis asignaturas favoritas era Educación Física, gimnasia le llamaba yo.
Me encantaba jugar a lo que nosotros denominábamos el mata-mata.
No sé su nombre real. El juego consta de dos equipos y una pelota. Hay una línea en medio, que separa lo que nosotros denominábamos “nuestro campo” del “campo de ellos”. Ningún jugador de un equipo podía pisar el campo del equipo contrario.
El juego consistía en “matar” a todos los jugadores del equipo contrario. Para ello tenías que lanzarle la pelota y hacer que golpeara a cualquiera de tus oponentes en cualquier parte de su cuerpo. Tu oponente, o bien intentaba esquivar la pelota para no ser “asesinado” o bien intentaba atrapar el proyectil, ya que si la pelota no tocaba el suelo después de golpearte no eras considerado “muerto”.

Mario, y su mundo de macabros personajes. Dios libere a nuestros hijos de él...Unos pocos meses después vinieron las primeras videoconsolas. Me encantaba jugar al mario, y “matar” tortugas. Yo, de la misma forma que entendía que cuando la pelota me golpeaba yo no moría, logré comprender que cuando ese muñeco-fontanero le pisaba la cabeza a ese muñeco-tortuga, un anfibio no dejaba de poblar el planeta por ello, sencillamente porque ese muñeco-tortuga, aunque parecía una tortuga, no era una tortuga. Tampoco me deprimía cuando mataba al montruo final en Sonic, de Mega-Drive, aunque lo hiciera 5 veces en una misma tarde.

Duke, animando el partido Años después, con los primeros ordenadores Intel Petium y los primeros videojuegos en 3D para ordenador, me encapriché con el Duke Nukem 3D.Me encantaba la novedosa opción de poder jugar en red con el ordenador de mi amigo. Aun así, entendía que cuando reventaba en pedazos con el lanzamisiles a mi mejor amigo, él no se enfadaba conmigo, porque volvía a renacer en otro lugar del mapa, eso sí, con ganas de encontrarse conmigo y enseñarme sus granadas activadas por control remoto…

Pasan los años, y los videojuegos tienen sonido en 3D, armas cuyo comportamiento es muy similar al de las armas reales (Incluso videojuegos que se usan como simuladores de batalla real, como el ofrecido por las fuerzas armadas de USA), y figuras humanas (y no tan humanas en otras ocasiones) a las que se les puede diferenciar hasta las arrugas de la cara. La forma de “matar” también es más real. Incluso hay juegos en los que puedes coger el miembro amputado de un cadáver y golpear con él a tu próxima víctima… Pero nos olvidamos de las comillas. En realidad, la oración anterior sería: Incluso hay juegos en los que puedes “coger” el “miembro amputado” de un “cadáver” y “golpear con él” a tu “próxima víctima”.

Díganme, ¿qué ha cambiado en 15 años?¿Los niños de ahora se han convertido en asesinos?¿Acaso por el hecho de que haya juegos en los que (no voy a poner más comillas, vosotros ya sabéis dónde hay que ponerlas) puedas robar un vehículo, atropellar a 20 personas con él y después bajarte y entrar en un casino y acribillar a balazos a todo lo que se mueva, los niños no saben que eso ES IRREAL y que es sólo un juego?
No señores, lo único que ha cambiado ha sido la tecnología, y si antes una pelota era un arma mortífera que te permitía asesinar a media clase, ahora el arma es una pantalla, un ratón y un teclado.

¿Por qué escribo estas líneas? Porque una vez más, y ya son unas pocas, se vuelve a criticar la violencia en los videojuegos. Ésta vez, nada más y nada menos que de la mano de Amnistía Internacional. Sí señores, los mismos que nos pedían firmas para que no lapidaran a una mujer, ahora piden una ley para que los niños no puedan matar. Pero como siempre, se olvidan de las comillas.

Plantar un árbol, escribir un libro, tener un Ipod

1 de enero de 2006

Feliz Año a todos. Teniendo en cuenta que ya planté algunos árboles no hace menos de 10 años, ahora ya sólo me queda lo del libro.
Y es que por fin tengo un Ipod.Y no creáis que es la fiebre borrega que me ha invadido. Desde el 2001 que vi la fotografía del primer modelo de Apple en la revista Muy Interesante ya imaginé este día.
ipod2Ha llovido mucho, y puede decirse que el Apple 5G ya es un reproductor maduro, que mejora tanto la ergonomía como la autonomía de sus antecesores, por no hablar de su diseño, ahora mucho más cercano al minimalismo de Apple.
Me encanta el hecho de que, a pesar de tener 5 botones y una rueda, es extremadamente cómodo navegar por su menú. Y es que solamente con el pulgar podemos crear listas de reproducción, puntuar la canción que estamos escuchando o jugar al Music Quiz, un juego realmente adictivo.

Respecto a la nueva opción de reproducción de vídeo, muchos, yo entre ellos, admitimos que no es realmente cómodo para ver películas. Y es que es verdad que no puedes ver un largometraje en una pantalla de 2.5 pulgadas sin que te duelan los ojos después. Pero Steve Jobs también es humano (eso aún no se ha comprobado, pero es posible), y ha dotado a su pequeño hijo de la capacidad de conectarlo a una pantalla de televisión (tanto si es PAL como si está en el formato NTSC) a través de un accesorio, para darnos la posibilidad de ver una película como “Jobs” manda.

ipod4Pero lo que realmente gusta no son las grandes funcionalidades, sino esos pequeños detalles que hacen del Ipod un producto Apple 100%. El hecho de que puedas darle una puntuación (de 0 a 5 estrellas) a cada canción que tengas guardada, o de que cada uno de los temas que tengas almacenados tenga un contador de las veces que lo has reproducido, es algo que gusta, sobre todo porque con el tiempo podrás ver tus estadísticas. Y eso hace que cada Ipod sea algo mucho más íntimo que un simple reproductor de música.

Podría hablar de sus listas de reproducción inteligentes, de su álbum de fotos, de sus juegos, o de todos los accesorios que pueden convertir un Ipod en muchas cosas más. Pero yo creo que ya hay más que motivos suficientes para que aquél que esté pensando en actualizarse y tirar su viejo discman no tenga dudas en qué reproductor escoger. Yo os despido con una bolsa especial, que conseguí cuando fui a la tienda Apple que hay en Chicago.

Americanos y Yahoo

23 de diciembre de 2005
  • No me gusta que se diga americano o norteamericano cuando se quiere decir estadounidense. Los peruanos son más americanos que los estadounidenses, llevan desde siempre allí, pero no los llamamos americanos, los llamamos sudamericanos o sudacas si están vendiendo en la calle. Por favor, llamemos a las cosas por su nombre.
  • Me gusta que en Yahoo sólo tengas que logarte una vez para todo. Tiene cantidad de servicios, mejores o peores, pero que funcionan con un único login y password.