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  • Hoy me he encontrado por ahí con un titular un tanto desafortunado. Podrían hacerse miles de chistes de mal gusto y algunas que otras deducciones lógicas equivocadas, pero, como dirían otros, no hay que mezclar las churras con las merinas. # (0)
  • Vía Menéame he encontrado un artículo interesante. Bueno, en realidad es el argumento modelo que utilizan los vegetarianos para llamar a los omnívores asesinos. Yo tengo mi opinión sobre esto, e iba a escribir un post sobre ello, pero después he pensado que no merecía más importancia que un par de comentarios. Podéis comentar el artículo en la página en la que está colgado (un blog de ecologistas, no podía ser menos. Podéis encontrar otro artículo sobre la experimentación con animales, algo que lo que sí hablaré algún día). # (1)

Fugu

9 de diciembre de 2005

Plato de fuguLos japoneses, que no pueden estarse quietecitos ni a la hora de comer, disfrutan a veces (para ellos es un manjar de 120 € el plato) del fugu, un plato único en el mundo con unas estadísticas que quitan el hambre: 1 de cada 40 (el 2.5 %) personas que prueban este plato, cuyo principal ingrediente es una variedad de pescado, acaba en el hospital. Y es que el fugu es la carne del llamado pez globo, que tiene la peculiaridad de ser el ser vivo más venenoso del planeta. Su veneno (el más letal hasta ahora conocido), llamado tetrodotoxina, está contenido en piel (escamas), órganos y espinas. Esto hace que un cocinero necesite una instrucción de 10 años y un título profesional para poder cocinar el plato, de ahí su elevado precio.

Es por esto que la degustación del fugu se ha convertido en un viejo ritual en el que el comensal consigue el aprecio y la admiración de los demás por el hecho de tener la valentía de probar un delicioso plato de fugu.

Este pez, que le ha causado la muerte a varios cientos de personas en todo el mundo es, sin embargo, uno de los grandes aliados de los farmacéuticos. Su veneno se aplica para la creación de analgésicos usados en casos de cáncer terminal, obteniendo buenos resultados en el 75 % de los casos. Además, su genoma parece ser bastante peculiar: En el Instituto de Ciencias Moleculares de Berkeley, en California, se ha descubierto que su genoma, un octavo del tamaño del genoma humano, se encuentra toda la variedad de nuestros genes.

Un animalito bastante interesante, sin duda.

Onicofagia

8 de diciembre de 2005

onicofagiaEsta palabra que viene del griego, es la que se le ha asignado al hábito de comerse las uñas. Aunque todavía no está muy claro si esta mala costumbre es una enfermedad o es sólo un síntoma (normalmente de nerviosismo, estrés, timidez o baja autoestima), sí se sabe que puede acarrear problemas de salud en los dedos y en dientes y encías, provocados por el desgaste.

Existen métodos para combatir contra esta práctica:

  • Con sustancias químicas con gustos repulsivos aplicadas a uñas o el vendaje de los dedos, para evitar que lleguen a los dientes. Estos métodos, sin embargo, normalmente fracasan a corto plazo.
  • Un tratamiento psicológico específico, que consistiría en buscar la causa de la ansiedad acumulada.
  • Algunos onicófagos, o adictos a morderse las uñas, responden bien con técnicas de relajación, yoga, o hipnosis. Todos estos métodos les ayudan en el control del estrés y la ansiedad.

Hay que aclarar que la onicofagia es un acto casi siempre inconsciente (la persona no se da cuenta de que lo está haciendo), y éste es el principal problema a la hora de buscar un tratamiento. Muchos psicólogos aconsejan apuntar las situaciones que incitan a morderse las uñas, para ir recordándolas y controlándolas poco a poco.
A mí, que no me funcionan líquidos repelentes ni quiero gastarme el dinero en un psicólogo, me basta con que me deis una palmada cada vez que me veáis con el dedo en la boca. Quien consiga curarme, le hago un regalito ;) .